Ciencia, Tecnologia En La Educacion En Mexico

Ciencia, Tecnologia En La Educacion En Mexico
agosto 04 15:24 2011 Print This Article

El propósito de este artículo es analizar cómo se inserta la dimensión Ciencia-Tecnología-Sociedad (CTS) en el campo educativo en México, para algunos niveles y sistemas educativos, en especial, para las asignaturas de ciencias naturales. Para ello se mencionan someramente los antecedentes, características y formas de inserción de esta perspectiva en el mundo. Después se describe cómo se están introduciendo las interacciones  CTS en los diversos niveles educativos, desde la escuela elemental.  Al final se hacen algunos comentarios y sugerencias sobre cómo lograr un mayor impacto de esta dimensión en la educación en México.

Un poco de historia

Muchos autores señalan que los lanzamientos del Explorer I en 1958 por los norteamericanos, marcan el inicio de la carrera espacial y, con ello se empieza a reflexionar sobre el papel de la ciencia y la tecnología en nuestra sociedad. Este acontecimiento, como muchos otros, como la guerra de Vietnam, la revolución cubana, los movimientos contraculturales, de género y estudiantiles de 1968 contribuyen a esta reflexión. Es en este contexto que se comienza a estimular la participación social, que no sólo se muestra en lo social y lo político, sino que la ciencia y la tecnología con otras disciplinas como la economía, la historia, la filosofía y sociología de las ciencias y las tecnologías y la educación científica empiezan a tener otro sentido. Todo esto provoca que desde la academia se empiece a reflexionar sobre el modelo lineal y optimista del desarrollo, típico la posguerra:  CIENCIA= + TECNOLOGÍA = + RIQUEZA = + BIENESTAR.

En términos generales podríamos señalar el surgimiento de una educación científica algo paradójica, ya que por un lado se basaba en principios generales que devienen de la Gran Ciencia estimulada a mediados del siglo XX, con más contenidos para los más capaces que contrastaba con el surgimiento de l’École Moderne de Freinet de inspiración marxista o corrientes educativas como la tecnología educativa que se mezclaba con el aprendizaje por descubrimiento. Esta paradoja contribuyó a dar prioridad a los procesos y métodos de la ciencia, al empirismo, al inductivismo y al descubrimiento autónomo, pero coexistiendo con métodos tradicionales de enseñanza. En este periodo surgieron los primeros grandes proyectos educativos como el Nuffield, el BSCS, y el PSSC, pero también se continuaba enseñando sólo conceptualmente y desde visiones positivistas.

Podríamos resumir que la educación en ciencias se caracteriza por baja calidad en la enseñanza, ya que sólo se prioriza lo conceptual y se deja de lado lo procedimental y lo actitudinal, baja calidad en el aprendizaje ya que no se aprende significativamente y no se aplicaban conocimientos en otros contextos, hay descenso del interés de estudiantes en todos los niveles. Se le menciona a la ciencia como aburrida, irrelevante, impersonal y frustrante. Se tiene una imagen deformada de la ciencia y los científicos. Hay abandono potencial de quienes eligen ciencia en la universidad. Aumenta la brecha de género, aunque empieza a surgir investigación empírica sobre educación en ciencias, en especial sobre las concepciones alternativas (Solbes y Vilches, 1989).

En el caso de la tecnología, la visiones que se tenían, y todavía se tienen, son que la tecnología es ciencia aplicada a los procesos de producción, que los productos tecnológicos son sólo artefactos materiales, que la tecnología es universal y no necesita contextualización social, que la evolución de los artefactos tecnológicos está guiada por su optimización funcional, que los artefactos tecnológicos son producto de la invención genial de artífices individuales y que la actividad tecnológica es neutra (García Palacios et al., 2001).

En ese contexto, el conocimiento científico, técnico y tecnológico se percibe por muchos como éticamente neutro y con alto crédito moral, Siendo el papel de la ciencia conocer mejor a la naturaleza para dominarla, y el de la tecnología, la creación de satisfactores para el hombre. Como contrapeso a esas visiones, que desgraciadamente todavía prevalecen, y a partir de los estudios socio-filosóficos de ciencia y de tecnología se han desarrollado investigaciones y propuestas educativas CTS que se ha sustentado en la teoría constructivista del aprendizaje y están muy comprometidas con el desarrollo de habilidades y valores individuales y sociales, acordes con la mayoría de las propuestas educativas actuales.

Algunas de las agencias impulsoras de propuestas CTS en el terreno educativo son:

Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura,

UNESCO.

2.   National Association for Science Technology and Society (NASTS-USA).

3.   National Science Teachers Association (NSTA- USA) .

4.   Association for Science Education (ASE-UK).

Esta dimensión tiene como propósito central, en el ámbito educativo: formar personas capaces de actuar como ciudadanos responsables que puedan tomar decisiones razonadas y democráticas sobre diversos aspectos de la ciencia y la tecnología que le atañen a la sociedad. Esta dimensión además puede dar sentido a los conocimientos que aprenden los estudiantes. Colaborar a formar ciudadanos capaces de opinar libremente con conocimiento de causa y responsabilidad social. Contribuir a unir el mundo de la ciencia y de la tecnología con el de las humanidades y servir de elemento motivador para los alumnos.

Los objetivos de la corriente CTS en el campo educativo los podemos aglutinar en los siguientes:

1.

Preparar al estudiante para aplicar el conocimiento científico en su vida cotidiana.

2.

Fomentar el análisis de las implicaciones sociales y ambientales en relación al desarrollo científico y tecnólogico de las naciones.

3.

Formar ciudadanos informados y con capacidad de tomar decisiones sobre problemas y asuntos actuales.

4.

Desarrollar un razonamiento crítico con capacidad de resolver problemas.

5.

Estimular el crecimiento moral e intelectual a los alumnos para que se desarrollen como individuos autónomos y racionales.

Muchos autores (Gil, 1998; Aguilar, 2001) mencionan que la innovación y el desarrollo científico tecnológico es un producto social resultante de factores cognitivos, culturales, políticos y económicos, que debe hacer accesible al no experto, que las políticas científico-tecnológicas son un asunto público, que necesitamos compartir un compromiso democrático básico, que debemos promover la evaluación y el control social de las políticas y desarrollos científico-tecnológicos,  por lo que hay que propiciar una educación para una participación pública informada.

Con el fin de lograr los objetivos señalados y fomentar una mejor participación pública de los ciudadanos se pueden diseñar estrategias con esta perspectiva, ya sea dentro de asignaturas de ciencias naturales o dentro de las ciencias sociales o pueden, incluso, crearse asignaturas diseñadas exprofeso para abordar esta temática.

Algunas propuestas son:

1.

Inclusión de módulos CTS en asignaturas disciplinares.

2.

Infusión del enfoque en asignaturas ya existentes con inclusiones puntuales en el currículo.

3.

Creación de una asignatura CTS.

4.

Transformación completa de un tema tradicional ya existente mediante su integración a lo largo del currículo CTS.

Los antecedentes de la educación CTS en México

En 1971 con la creación del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) de la Universidad Nacional Autónoma de México, se planteó un modelo educativo de vanguardia con objetivos sobre habilidades y valores que muestran tendencias CTS, como el fomentar el análisis de las implicaciones sociales y ambientales en relación al desarrollo científico y tecnológico o el de formar ciudadanos informados y con capacidad de tomar decisiones sobre problemas y asuntos actuales. En el periodo comprendido entre 1971-1993, la influencia de acontecimientos internacionales promueve movimientos progresistas y democráticos en México que, a su vez, influyen en estudiantes y académicos sobre varios aspectos incluyendo formas de enseñar. Entre las instituciones educativas imbuidas de este cambio están además del CCH, la Universidad Autónoma Metropolitana, las escuelas y facultades de Estudios Superiores de la UNAM, la Universidad Chapingo y la Universidad Autónoma de Guerrero. Muchas de estas escuelas tuvieron el conocimiento e influencia de otras alternativas educativas no enciclopédicas como las de Piaget, la Escuela Nueva, las propuestas socioculturales de Vigosky y otras más. Sin embargo, en la práctica había una convivencia entre de las alternativas educativas mencionadas con otras más conservadoras como elconductismo o la tecnología educativa.

La dimensión CTS en distintos niveles y sistemas educativos en México

A continuación se hará un breve análisis del enfoque CTS en algunos sistemas educativos como el nivel básico (primaria y secundaria públicas) de la  SEP, el CCH, el Instituto de Educación Media Superior del DF (IEMS), y otros más.

La educación básica (Primaria)

En 1993 la Secretaría de Educación Pública (SEP) amplió la educación básica a 10 años, obligatorios y gratuitos, cambiando planes y programas de estudios, los cuales buscaban una ‘‘Formación básica más sólida y mayor flexibilidad para adquirir nuevos conocimientos y aplicarlos creativamente” (SEP, 1993), en acuerdo con la pautas orquestadas por la UNESCO y OCDE. Estos cambios curriculares influyeron en otros niveles educativos como se verá más adelante.

Hay una visión de la tecnología como ciencia aplicada y neutral, pues se busca que los alumnos perciban ‘‘que los artefactos y servicios han sido creados o adaptados por el hombre por la aplicación de principios científicos”. Con lo que no se muestra claridad sobre la diferenciación entre principios científicos y tecnológicos ni sobre la importancia de su contextualización, su evolución y optimización funcional. Aunque se estimula la curiosidad sobre cómo funcionan los artefactos, se señala que ‘‘frente a cada problema hay soluciones tecnológicas”, por lo que no se busca la reflexión sobre causas y consecuencias fuera de las científicas o tecnológicas, como las sociales, las políticas o las económicas.

La educación básica (secundaria)

Contribuir a elevar la calidad de la formación de los estudiantes mediante el fortalecimiento de contenidos, (conocimientos, habilidades y actitudes), que respondan a las necesidades básicas de aprendizaje de la población joven de México. Facilitar al estudiante, mediante esos contenidos, continuar con sus estudios con independencia o su incorporación al trabajo, coadyuvar a la solución de las demandas prácticas de la vida cotidiana y estimular su participación activa en la vida social, cultural y política de la nación (SEP, 1993).

Los objetivos de las asignaturas de ciencias naturales en relación con la dimensión CTS son:

1. Resaltar aspectos sobre salud, higiene, reproducción humana y sexualidad, así como preservación del medio.

2. Analizar funcionamiento de máquina simples y el ahorro de energía.

3. Reconocer aspectos evidentes de las ciencias en la vida cotidiana.

4. Utilizar materiales de la vida diaria.

5. Usar la historia de la ciencia para apoyar su enseñanza.

6. Discutir fenómenos como lluvia ácida, contaminación del aire, agujero de ozono en la estratosfera.

7. Contribuir a dar una imagen positiva de la ciencia y la tecnología.

8. Realizar análisis costo/beneficio en relación a algunos procesos y productos químicos.

Por último, es necesario fomentar para la educación un nuevo contrato social entre la ciencia, la tecnología y la sociedad, que busque un balance en los valores a inculcar, respecto a: dominación y/o respeto a la naturaleza; beneficio económico y/o beneficio social; consumo y/o el respeto al consumidor, y primordialmente entre diversidad cultural y/o globalización, ya que la enseñanza de la ciencia y la tecnología conlleva, como ya vimos, transmisión y construcción de actitudes y valores. Por ello, es una tarea moral y política a la que nos debemos comprometer, aunque vincule conflictos axiológicos respecto de responsabilidades colectivas e intereses e ideologías dominantes, donde será central tomar decisiones éticas. Ése es uno de nuestros compromisos más valiosos que tenemos como EDUCADORES.

Bibliografía

Aguilar, T.,  ‘‘Aprendizaje de la ciencia y ejercicio de la ciudadanía”, en: Membiela P. (editor), Enseñanza de las ciencias desde la perspectiva Ciencia-Tecnología-Sociedad,Nancea, Madrid, 2001.

Aikenhead, G.,  ‘‘Consequences to Learning Science Through STS: a Research Perspective”, in: Salomon, J. & G. Aikenhead, STS Education International Perspectives on Reform. Teachers College Press, NY, USA. (FALTA AÑO).

Colegio de Ciencias y Humanidades, Programa de Estudios de Ciencias Experimentales. CCH-UNAM, México, 1996

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